Aunque al referirse a las mujeres computadoras, Wendy Chun recuerda las transacciones entre hombres y mujeres en el manejo de los grandes computadores de la década de los cincuenta, es posible preguntarse por otros tipos de relaciones de poder que tambien han sido empaquetadas como software.
Para Chun “la computadora moderna encapsula las relaciones de poder entre hombres y mujeres en 1940”. Señala que la automatización significaba desplazar a las mujeres: sus dedos ágiles, sus habilidades numéricas, su discreción, su “mirada inquietante”, un desplazamiento que Vannevar Bush consideraba deseable. La ejecución se volvió invisible, y la unica acción evidente en el software es la programación. Desde el punto de vista sicológico, Sherry Turkle señala la posibilidad de separarse del compromiso en un relación y proyectarla sobre la inteligencia artificial de furbys y tamagotchis.
La mirada a la ofimática, que en gran medida me ha interesado en cuanto a su lugar a la educación en nuevas tecnologías, adquiere una nueva dimensión, cuando se explora la relación entre las acción permitidas por el software y la gran cantidad de tareas que durante mucho tiempo fueron encargadas a las secretarias en las oficinas. Una acción como solicitar un documento, anteriormente se hacia pidiendo la carpeta, lo que implicaba ir al archivo, buscar y recuperar la documentación, acción equiparable a lo que significaba la programación y ejecución expuesta por Chun.
Hechos particularmente importantes para considerar la automatización en los procesos educativos y en especial el nuevo lugar que se quiere dar a los maestros y maestras.
El articulo de chun se encuentra en www.brown.edu/Departments/MCM/people/chun/papers/software.pdf
